domingo, marzo 30, 2008

La inhibición de los virtuosos


No señalemos a Valdés por su inoperancia en los goles del Betis, pues bastante hizo parando el penalty y acometiendo la embestida verdiblanca del segundo tiempo sin agredir a ninguno de sus escaqueados compañeros. No decapitemos tampoco a Thuram, que rayó a gran altura cuando los centrocampistas le permitían únicamente defender, que para algo es su cometido, ni tampoco nos echemos al cuello del generoso Abidal por muy a huevo que nos lo pusiera con las imprecisiones de la reanudación.

Si alguien debe personificar en el campo el cese en sus funciones de un equipo bipolar, capaz de maravillar en la primera parte y avergonzar en la segunda, miremos a Xavi, Iniesta y Touré, los que elaboraron en el primer tiempo el mejor fútbol de la temporada en la Liga, y de los últimos tres años en el Barça. Fueron los virtuosos de la media los que se inhibieron en el segundo tiempo de la infamia, no los pobres defensas que se vieron forzados a elaborar algo ante el reiterado escapismo de los creativos culés.

Ni Thuram y Puyol están para sacar la pelota, ni Abidal y Zambrotta para triangular en busca del desmarque del extremo. Tampoco a Valdés se le pueden pedir milagros el día que -¡notición!- detiene uno de los cuatro penaltis que le han señalado al equipo en las últimas cinco jornadas (el Villarato jugando al despiste, ¿qué, si no?). A Iniesta lo que es de Iniesta. Lo bordó en el primero y se reservó en el segundo. Igual que Xavi, quien también acompañó al albaceteño en las iniciales peyas del jueves santo en Mestalla, y en el estéril arreón final.

Más crédito merece un sacrificado Touré que no fue capaz en el segundo período ni de dar un paso al frente en la recuperación del balón ni uno atrás para ayudar en su salida. Emborronó su absentismo en la reanudación un magnífico arranque de partido, pese a jugar con una hernia en el disco que ni Uribarri entregándole uno de platino a Chikilicuatre.

A quien se le acaba el crédito es a Frank Rijkaard, que no debe salir indemne del desdén del Ruiz de Lopera. No por alentar el desaliento, sinó por la incapacidad de prevenirlo. Se añade el tachón del sábado a una ya preocupante lista de pérdidas de ventaja e identidad, ya que se une este Betis Chaparro a la antigua (poca calidad, muy poquita, pero mucho hambre, tenacidad y conexión con una grada que esta vez no ha pagado por lo que hizo) a Español, Athletic, Atlético y Almería en el grupo de equipos que le han empatado o remontado al Barça su inicial ventaja en el marcador.

Hacer honor el martes al apellido del Schalke condiciona la puesta a punto del equipo, eso es innegable. Márquez y Deco se acabarán de recuperar milagrosamente entre hoy y mañana, y Ronaldinho dejará de sentir molestias a la que se acerque la fanfarria. Nada de eso les debería permitir ser titulares en Gelserkirchen. Ni se lo han ganado ni cambiarían la cara a un equipo que cuando juega, juega. Estén o no recuperados los contracturados a la carta, deben asaltar el Arena Auf los que en Sevilla jugaron como los ángeles y perdieron como demonios, los que una semana antes sedaron a la afición con la goleada al Valladolid. Para algo se reservaron, no?


DRAGONES silenciosos, precisos y metódicos como Dani Pedrosa tienen también su huequecito en el mediático y pomposo mundo del motociclismo, normalmente más fascinado por los extrovertidos y chillones espectáculos de Valentino Rossi y Jorge Lorenzo, que ayer acompañaron a Dani en el cajón de un Gran Premio de Jerez rendido al sosegado talento del de Castellar.

Dos carreras del campeonato que ya lidera Pedrosa han bastado para que empiece a quedar claro que 1. dificilmente Honda sirve a sus pilotos material defectuoso dos años seguidos, 2. la renovada competitividad en el campeonato va a incrementar en algunas décimas los tiempos de un Stoner que ya no corre solo, 3. la bendita fogosidad de Lorenzo va a reportarle muchas más poles que laureles, 4. no existe en el campeonato metrónomo más preciso que Pedrosa en el vuelta a vuelta, y 5. Rossi se equivocó al enfadar al orondo gigante Michelin... pero sigue siendo Rossi, y va a vender muy cara su sucesión en un cambio de guardia que la mejora de Honda y Michelin ha dejado a Pedrosa con un par de cuerpos por delante de Stoner y Lorenzo.


MAZMORRAS para el oportuno cronista de kantinuSports que seis minutos antes del inicio del Betis-Barça se atrevió en can Banyeres con el vaticinio que sigue: "Firmo acabar la jornada terceros, y a cuatro puntos de un líder que no puede volver a palmar en casa. Intuyo gaseosos arbitrajes en Sevilla y Madrid, poca claridad y muchos nervios en la inédita zaga culé (ojo ahí a la excelente presión que ejerce la vanguardia bética sobre la salida de balón, con el tronco Pavone al frente), y gran gran gran presión de la siempre educada -y nunca suficientemente ponderada- afición bética. Un ejemplo de savoir faire, jabón fairy y jamones el fary (los que no tienen paletilla sino taxistillo). No confío en el Sevilla de los partidos decisivos, esta temprada."

Sólo kantinuSports podía dar con el idóneo cronista de la sinrazón de un equipo hecho cenizas: un cenizo.

miércoles, marzo 26, 2008

A seis (penita, cuanto menos)


El mejor equipo de la liga ya está a seis puntos de un liderato que, por mucho que haya palmado en cinco de los últimos ocho partidos, sigue ostentando este Madrid que ha pasado de la excelencia a la excedencia y va pierdendo aceite y puntos por todos lados. Ha cogido velocidad de crucero el submarino de Pellegrini, que puede ascender a la superficie del liderato si es capaz de abatir al Atlético y pescar en Sevilla y Almería. Lo que no es poco.

Y ojo, que no estamos ante un devorador de puntos y partidos sino ante un equipo con calidad (menos que el Barça pero más que el Madrid), oficio y determinación. Capaz de ser vapuleado por Zaragoza (4-1) y Español (3-0) o destrozado por el Madrid (8-2 en el global de los dos partidos), el ordenado grupo de Pellegrini ha aplastado a Barça (5-2) y Valencia (6-0) en los dos enfrentamientos ligueros.

Amparado en la solidez atrás del relanzado Diego Lopez, el recuperado Gonzalo, el sostenido Capdevila o el generoso Senna, y amedrentando a los rivales con su frondoso arsenal de centrocampistas ofensivos y delanteros tocadores, el Villareal rezuma frescura, soltura y verticalidad en los metros finales. Pocos equipos europeos deben descartar cada semana a un puñado de los Cani, Pires, Matías Fernández, Nihat, Rossi, Guille Franco o Tomasson.

Pero seamos serios, por apañado y solvente que sea el equipo de Pellegrini los amarillos acechan el liderato por el despiste de los buscadores de tréboles. Si mal está el Madrid de los nueve puntos sobre 24, no os digo ya nada de este Barça al que pisan más el área que las lesiones, y que últimamente acaba los partidos con más goles, palos y uys en contra que a favor.

Sigue liderando la liga la clase media merengue basicamente por la desidia de la aristocracia culé, más pendiente del yo que del nosotros, del lustre europeo que de las competiciones patrias, de los comunicados médicos que del esfuerzo diario, de buscar justificaciones que de tomar decisiones.

Si los que tienen que jugar no juegan, los que tienen que mandar no mandan y los que deben decidir únicamente deciden soltar obviedades institucionales y tópicos inhibidores, no se puede esperar de este equipo más que tres fogonazos que lo pongan en la órbita de la imprevisible Champions.


DRAGONES como Messi, Henry, Etoo, Ronaldinho, Deco, Márquez o Iniesta integrando la plantilla, haber ganado una Champions y dos ligas hace nada, y contar con un proyecto que se pr esuponía ambicioso y aspirante a siete títulos el pasado año y al trébol en el presente, no son motivo suficiente para exigirle título alguno al Barça. Al menos esa es la opinión que emitió ayer su presidente, un Joan Laporta que caldaronea peligrosamente en los últimos tiempos.

Atareado en pintar de rosa estrábico las innecesarias entrevistas del palco, en primar por alcanzar la final de copa, en justificarse por el enésimo conflicto con el himno de los chavales o en filtrar que Ronaldito es ya para la directiva poco menos que irrecuperable, Laporta ha ido posponiendo la aplicación de ese terrorífico código interno, enemigo público de la autocomplacencia y acicate comecracks.

Las consecuencias de los errores de antaño se han reproducido en la corriente temporada, a lo que no ha ayudado mucho que el máximo dirigente del club haya confundido en los últimos meses dar la cara con poner la otra mejilla.


MAZMORRAS para el comité de empresa de kantinuSports, que ha forzado al paro forzoso al nutrido equipo de redacción en pos de vetetúasabercuales quehaceres festivo-viajeros. Restablecido el orden, los responsables del site informan de la suspensión de empleo y -sobretodo- sueldo de los cabecillas de la sublevación. Aquí el que la hace la paga. Que n'aprenguin!



miércoles, marzo 19, 2008

Puede ser amarilla la Ligareal?


A mi me sale que sí. Dando por sentado que el Madrid va a seguir palmando, y el Barça desperdiciando, la tercera vía liguera -que inició el consistente grupo de Pellegrini tras su última derrota en el Bernabeu, a finales de enero, que les dejó a 15 puntos del líder- va cogiendo cuerpo y color. La liga amarillea.

Y lo hace a pesar de que su última victoria (2-0) en El Madrigal (que no es ninguna conexión entre el equipo blanco y José Amedo, sinó el estadio del subamarino amarillo) ante el Zaragoza rompió una racha de tres empates seguidos en casa ante equipos menores (Mallorca, Racing y Osasuna). Su infalibilidad a domicilio en el momento cumbre de la temporada (San Mamés, La Condomina y Camp Nou) le dan alas para visitar a Levante, Sevilla y Betis en la coyuntura en que debe decidir si aspira o no a la Liga.

Por las opciones del Barça menos fiable de lo que llevamos de temporada -ahí es nada- apenas nadie apuesta un chavo, mientras dos reales madrileñovalencianos pueden acabar disputándose una tan pepera como aquella que enfrentó en la temporada 2003-04 al Madrid de los presidentes Aznar y Aguirre con el Valencia del presidente... el Valencia del presidente... del presidente... Bueno, del presidente Zaplana no, que este es más merengue que Toñín Torero y celebró el penalizado Ushiro nage de Marchena a Raúl como si de un exilio siberiano de Gallardón se tratara.

Poco importó ese año que el partido del gobierno lo viera más claro que claro, blanquísimo, pues el Valencia del zorro Benítez culminó la remontada ante un equipo que nunca se sobrepuso a la eliminación en Champions y a la galletti que se pegó en la final de copa.

Creo recordar que fue más o menos a estas alturas de temporada cuando un amigo mío que no cesa en su empeño de escribir sandeces en un blog supuestamente polideportivo (por mucho que nunca se refiera a las fuerzas del orden de A Coruña) aprovechó los etílicos efectos del notable Crinel tinto (D.O. Tarragona), que sirve el Restaurante Don Félix de Segur de Calafell en el menú, para perpetrar una versión del Hoy puede ser un gran día, a medio camino entre el inevitable complejo culé y una visionaria lucidez. Los borrosos recuerdos se quedan en esto:

El martes fue un gran día plantéatelo así
un golazo de Morientes eliminó al Madrid.

Desde hacía dos años no molaba mazo
cuando el Bernabéu, el Depor y el Centenariazo.

No permitas que se escape la liga, Benítez
el Madrid está entregado vamos a por él!


Hay Ronaldos con fulanas, Beckhams con Rebeca Loos,
y aún se creen que ganan sin bajar del autobús.



Se produjo tamaño atentado al clásico de Serrat el mediodía posterior a la debacle blanca ante el Mónaco... de Giuly! Si es que el fútbol tiene unas cosas... Como por ejemplo volver a ofrecernos la misma situación cuatro años después, cambiando el blanco por el azulgrana, el taronja por el amarillo,


PD: No desdeñemos la tercera estrofa, donde no concuerdan ni métrica, ni rima, ni nada. Una obra ideal para reproducir en un blog cuatro años después. Sin duda.


DRAGONES como el serbio Vlade Radmanovic (21 puntos y 10 rebotes) y el polivalente Lamar Odom (17 en ambas disciplinas) ayudaron a Kobe Bryant (29 puntos y 7 asistencias) a superar con una victoria en la siempre complicada pista de los dubitativos Mavericks la minicrisis de resultados que propició la lesión de Pau Gasol. Con esta victoria los angelinos recuperan el liderato de conferencia que les arrebató dos noches antes el enchufadísimo ejército tejano de Tracy McGrady y, a pesar que hoy se ha sabido que Bynum no formará letal pareja con Gasol hasta los play-offs, vuelven a lanzar un diáfano mensaje a sus rivales: Este año vamos a por todas.


MAZMORRAS para los timoratos (ir)responsables de no limpiar establos que lo ganaron todo en su momento -y hoy apuntan a más bien poco-, por mucho que ajenos y similares casos les indiquen cuál es la más efectiva de las vías.

Riquelme, Fernando Torres, Henry o Ronaldo lideraron sin duda a sus ex equipos en las iniciales victorias, pero también encabezaron las causas de las terminales derrotas. Desde la partida del argentino el Villareal ha armado un colectivo equipo con muchas aspiraciones y poco techo. Lo mismo se podría decir de un Atlético de Madrid que, a pesar de su dubitativo momento actual, ha recuperado unos puestos de Champions y una ilusión por el Kun que no les consiguió nunca su referente Torres.

Y qué decir del final de Ronaldo en el Madrid? Un año después de su partida a Milan el club blanco ha ganado una liga y encarado otra. Sigue jugando igual de mal que en el último año del francés, pero el hambre e ilusión de los jugadores, y los números del equipo, son ahora inversamente proporcionales a los egos del vestuario. También el Arsenal se ha liberado tras el fichaje por el Barça de Henry, en quien empezaban y acababan todas las opciones gunners. Ahora son un colectivo con menos calidad pero más determinación. La ilusión ha vuelto al Emirates. Cuando volverá al Camp Nou?

lunes, marzo 17, 2008

Fazendo o Pepe


Hasta la melancólica Coimbra han llegado los ecos del gilicornerismo defensivo del Barça de Rijkaard, incapaz de aprovechar en Almería el regalo de Pepe en A Coruña. Sostienen los compatriotas del central madridista que meterte un autogol es fatalismo pero encajar dos de idénticos corners en el mismo partido es hacer el pepe. Y llevan razón.

Así escriben la histeria Madrid y Barça, aspirantes los segundos a casi todo y con media liga en el bolsillo los primeros, pero ambos muy lejos de contentar a sus parroquias. Un día después de que el líder volviera a sacar matrícula en sopor, y de que Pepe salvara con su gol el matrimonio De Guzmán, el aspirante al que amuerman las bajas (R10, D20, H14, M19, T17, M4, Z11) y se encomienda a los bajos (X6, I8 y B27) en el titular ofreció su peor cara. La de un equipo más amenazado (por el cercano Villareal) que amenazante (al lejano Madrid).

Un punto en los últimos tres partidos es el bagaje de los de Rijkaard, más preocupados por las competiciones del K.O. que de arreglar el liguero caos. Sólo Xavi e Iniesta parecen estar por disputarlo todo. El día en que el de Fuentealbilla volvió a coger las riendas del equipo, que volvió a sacarla jugada como Beckembauer, a organizar como Schuster, a desbordar como Cruyff y a chutar como Lampard, al equipo le faltó el ya clásico y postrero golito de Xavi, a quien perjudicó la nula movilidad y sentido táctico de sus compañeros.

Especialmente desafortunado en sus movimientos estuvo Gudjohnsen en el primer tiempo. A diferencia de un lastimoso Edmilson, que adornó con lentitud y errores en el pase uno de sus últimos partidos de titular en este equipo, mejoró tras el descanso el islandés, oxigenando la salida de balón y percutiendo entre líneas un par de veces. Poco más que eso había propuesto el Barça en ataque cuando entró en escena el discutido Henry para jugar sus mejores minutos del último mes. En una de sus embestidas Etoo añadió la puntita de la bota a sus inútiles esprints hacia el portero como el montante de su discreta actuación de anoche, en que las pérdidas de balón fueron mayoría y las recuperaciones minoría absoluta.

Si en los últimos meses la frustración de los culés llegaba por las continuadas victorias del centrado máximo rival, la de esta semana llega de posiciones más externas. Concretamente de la esquina. Y es que extraña que un equipo que cuenta con el mortífero contragolpe y las jugadas a balón parado como única amenaza recibiera tantas facilidades para montar las contras y sacara tanto rendimiento de los corners.

Viene a confirmar la suposición de que ayer se enfrentaban el equipo más trabajado de la liga contra el que menos trabaja. Como mínimo los saques de esquina, ya que los propios propiciaron los más claros contragolpes del rival y los ajenos descubrieron las miserias tácticas de un equipo supuestamente armado este año para evitar sonrojos como el de Almería, que recibió al spaghetti Barça como si fuera bueno y le acabó empatando por feo y malo.



DRAGONES de mágica zurda, privilegiada visión y mayestática experiencia son ya rara avis en el baloncesto FIBA. Reúne estas características el base argentino del AXA Barça, Juan Ignacio Sánchez Brown, que nos razonó a todos ayer con nueve puntos, nueve asistencias y un sinfín de maravillosas jugadas que no hace falta anotar como Kobe o saltar como LeBron para maravillar a los espectadores y ayudar a tu equipo. Aunque la mayor de las enseñanzas a los futboleros Barça y Madrid es que hay otra forma de hacer el Pepe.


MAZMORRAS para el ausente Ronaldinho, que ha estado trabajando esta mañana seis larguísimos minutos en una muestra más de incondicional amor al club, respeto a sus compañeros y compromiso con su profesión. Se añade la penúltima de Ronnie (la última puede perfectamente estar cometiéndola mientras se escriben/leen estas lineas) a las muchas que en el último año y medio han engrandecido el infame historial del que apuntaba a quinto grande de la historia.

La antepenúltima la contó el domingo Jordi Tió en El Periódico, insinuando que Ronnie que preparó el Almería-Barça con la misma nocturnidad y remojo que el clásico de diciembre. Que el futbolista mejor pagado del mundo siga perseverando en su descomunal declive deportivo, físico y personal
parece perjudicar poco al jugador (que sigue engordando arcas y tripas por igual) y al equipo (que acostumbra a mejorar rendimiento sin el gaucho), pero más que mucho, muchísimo, a los dividendos de Nike.

Confiaron los directivos de la multinacional americana la segunda linea de ropa deportiva personalizada de su historia -tras la mítica AIR de Jordan- al mago de Porto Alegre, y en vez de anuncios gratis para medio mundo cada vez que juega el Barça se encuentran con reiteradas suplencias, sospechosas ausencias y fenomenal indisciplina. Señores de Nike, es probable que con el brasileño anden ustedes fazendo o pepe?

miércoles, marzo 12, 2008

Suplentes en el asilo

Fórmula Sexta





Blancos fáciles






Inclemencia pimentonera





La goma de Milan que más se borra





...Y el Pato se comió a la Morsa



lunes, marzo 10, 2008

Titulares en el exilio

Ante la contingencia de no poder postear en unos días kantinu se ha reservado el derecho a concentrar en titulares la actualidad deportiva. Y yo, que soy el becario, le he buscado fotos y enlaces para que quedara arregladito.


Bienvenidos a la Ligareal




El Lorenzo también pega de noche





"Ronal, di nho"




El Grupo Pascual empieza a repartir dividendos




Los reyes del reLAx




jueves, marzo 06, 2008

Unos, sin Champions y con borde…

Deja la finalizada jornada de Champions al Barça en cuartos y al Madrid en cueros. Mientras los culés van a disputarle el laurel a la aristocracia (Manchester, Arsenal, Chelsea y Liverpool o Inter) y la clase media (Fenerbahce, Shalke y Roma) continental, los blancos todavía se preguntan 1. qué han hecho ellos para merecer esto, 2. si hacía falta cambiar a Capello por otro que gana, juega y cabrea lo mismo que el italiano, y 3. si ante el Español a Raúl le concederán el tercer gol en fuera de juego en siete días.

Molto longa se le va a hacer a Schuster la liga que debía acompañar a Copa y Champions en el trébol de la excelencia. Contra los deseos de la hinchada y las medias promesas del incontinente optimista de su presidente, la realidad del Madrid es otra bien diferente. Cuál gangoso atolondrado ha cambiado excelencia por excedencia, y en una alarmante dejadez de funciones ha dilapidado crédito e ilusión en apenas mes y medio. El Barça a la mitad de puntos en liga, eliminados de la Copa con derrotas en Mallorca y Bernabéu, eliminados por la Roma palmando fuera y en casa y sumando siete derrotas en siete semanas y media. El Madrid desnuda sus vergüenzas, y en el epicentro del despelote está Bernd Schuster.

Va a purgar a partir de ahora el alemán los desaires, provocaciones, alzamientos y bravuconadas que ha ido soltando contra árbitros, rivales, disidentes y, especialmente, periodistas. Ah, amigo Bernd, parece mentira que lleves toda la vida en este negocio y todavía no hayas entendido que la misma prensa que parece dócil en la victoria te puede aplastar tras la derrota. Y en esas estamos. Ahora ya te pueden coger por los resultados.

Por si las moscas estos no llegaban, empezaron ya esta semana –ojo, tras victoria a domicilio- De la Morena* y Relaño a calentar motores contra el borde alemán, como gusta el de Brunete de referirse al entrenador del Madrid. Un árbitro catalán por aquí, otra grosería por allá, que si nos viene bien esta derrota, y esa, y aquella, que si me levanto en Huelva, me cabreo en Alicante o me desmadro en Almería.

A pesar de la pobreza estética con que envuelve el Madrid unos registros ligueros de récord, la silla de Schuster empezó a tambalearse el día que el alemán decidió –en el Carranza, para más señas- recuperar su agrio carácter de jugador. Se comprobó rapidamente que poco quedaba ya de aquel afable entrenador que sorprendió en Xerez y Levante con aceptable juego y mejor rendimiento, y que enterneció Getafe al buscarse piso en la ciudad.

Ya nada queda de ese Schuster. El Federer de los banquillos tiene bola de break en contra.


…y otros, Messi medio sin desborde

Mientras los blancos se enfrascaban en la Caidita de Roma 2.0 los culés revalorizaba su clasificación para cuartos, y olvidaban por momentos que su jugador más desequilibrante se perderá seis semanas de competición. Messi medio sin desborde para un equipo que ofreció en la pacífica visita del Celtic treinta minutos de profesionalidad y buen juego, y una hora de llantos y taconcitos a ninguna parte.

Fue una hora perdida por todos. Para los que fueron al campo, los que lo vieron por el plus, los que querían ver marcar a Bojan, los que buscaban goleada o los que pretendían atisbar en ese Barça lo que el equipo les puede deparar de aquí al final de campaña. No sirvió nada de lo visto. Si acaso para preocuparnos por el progresivo cansancio de Deco (que no le resistió la comparación simultánea y generacional al enorme Cesc de Milan) o la lenta adaptación de Henry al juego de ataque sin espacios.

No debe preocupar en cambio la falta de punch de Etoo, que se obstinó en intentar lo que no domina una vez vio sentenciada la eliminatoria, ni la lejanía del mejor Ronaldinho, pues con la vuelta del descansado Iniesta al titular su rol seguirá siendo el de hasta ahora: delantero de complemento que atraiga defensas y abra espacios. Los galones deben ser ya para otros.

Amparados en unas estadísticas que arrojan guarismos positivos en los partidos en que no ha participado Messi –cuatro victorias, cuatro empates y la derrota ante el Madrid- Rijkaard seguirá rotando a sus hombres para intentar llegar con opciones de victoria al final de las tres competiciones en las que no sólo sigue vivito y corneando, sinó que con el devenir de los acontecimientos se ha ido convirtiendo además en el rival a batir.


DRAGONES de estatura exigua, pecho frío y corazón caliente (y azulgrana) pueden hacer cambiar la opinión de toda una afición en apenas mes y medio. Eso ha conseguido el egarense Xavi Hernández tras pasar un par de semanas en el purgatorio del banquillo por deseo de su entrenador, que se cansó de su funcionarial juego hacia los lados y su nula verticalidad.

Una vez más Xavi entendió el mensaje, y con cinco goles en los últimos nueve partidos ha sido clave en mantener las aspiraciones culés en liga (Osasuna y Levante), copa (Sevilla y Valencia) y Champions (Celtic). Y lo más importante, nos ha demostrado a todos que en este equipo él no está de más... pero podríamos llegar a echarle de menos.


MAZMORRAS para la sostenida degradación europea del fútbol español en la Champions, pues a la temprana eliminación del Valencia en la liguilla se unió el martes la debacle del Sevilla ante Os Turquinhos, que no son Ronnie y Deco en Bikini** sinó el Fenerbahce de los brasileños Roberto Carlos, Alex, Deivid, Vederson, Edu Dracena, Marco Aurelio y Zico.

Aunque lo peor estaba por llegar. Y llego anoche con la triste caidita ante la Roma del Real Madrid, otrora pomposo mejor club del siglo XX, y que en los últimos cuatro años de Champions no ha conseguido llegar a los cuartos de final. El Madrid hace buena a la roja.



* Los exabruptos de Joserra a Schuster los encontraréis divididos entre los primeros y los últimos cinco minutos del corte que os enlazo. Un corte, dos rajadas. ¿Qué más queréis?

** socorrida y celebrada sala de fiesta barcelonesa.

lunes, marzo 03, 2008

El más caliente fue el Agüero


Las jornadas previas los partidos de Champions ya tienen estas cosas. Que los equipos salgan con la ley del mínimo esfuerzo y que todos sus estratos se dediquen a guardar: el míster estrellas, las estrellas repertorio y el reparto energía.

Todo eso y algo más ocurrió el sábado tras la chilena brasileña de Ronaldinho, cuando los jugadores culés consideraron que ya se había trabajado lo suficiente, que el partido estaba acabado y los tres puntos en el saco. La sorpresiva maravilla de Ronnie merecía los mejores calificativos, pero entre ellos no estaba el de gol de oro. No finiquitaba nada.

Olvidaron los azulgrana que se estaban jugando el cocido en casa de un necesitado equipo comandado por el Romario del nuevo milenio, ese Kun que se convirtió en pájaro de mal agüero para la melenuda pareja de centrales que vive instalada en la picota desde los centelleantes movimientos del menudo delantero argentino.

Si bien es cierto que, con un autogol en el primero, un penalty en el tercero y una fatal pérdida de balón en el cuarto, la catástrofe acompañó el regreso de Puyol al eje de la defensa, no son del todo justas las desaforadas críticas que ha recibido Gaby Milito, que estuvo vendido por Abidal en los dos primeros goles y por el de la Pobla en el cuarto.

No es menos cierto que una vez encarado por Agüero en el mano a mano su compatriota le ganó siempre la partida. Y es que el Kun que explotó el sábado ante el Barça representa la mejor réplica argentina del brasileño Romario, ese maravilloso jugador que los ojeadores de Gaspart creyeron ver reencarnado en Saviola.

Con un centro de gravedad tan bajo como O baixinho, y una definición a la altura de los más grandes, el argentino representa para el Atlético lo que debían haber sido en su día Hugo Sánchez o Raúl González de no haber cogido la Castellana antes de sentar cátedra rojiblanca. Veremos si con el Kun están tan rápidos unos y tan torpes los otros. Los nuevos males del pupas pueden empezar ahí.

Pero cerremos nosotros en clave Liga -o sea, Madrid-Barça- la crónica de la jornada en que el árbitro contribuyó al demarraje blanco por la liga concediendo un gol ilegal tres días después de que su jefe se enfundara la elástica madridista. Tienen la misma validez los dos conceptos que con tan mala idea he relacionado como los cansinos argumentos del supuesto villarato culé cuando los vientos soplan en contra.

Acostumbrémonos todos a aceptar que los árbitros benefician con sus errores a los dos grandes por igual, y centremos nuestros análisis en los méritos y culpas de los mejor pagados de cada partido: jugadores y entrenadores. Ahí debemos encumbrar esta semana la decisiva magia de Robinho, bálsamo madridista para superar la minicrisis en la visita a la peor de sus plazas, Andalucía, y denunciar la contemporización de un Barça que pretende recoger el trébol sin doblar el espinazo.

Tanta culpa del desastre del Manzanares tiene la absoluta desidia de sus jugadores como las dudosas rotaciones de su entrenador. Priorizó Rijkaard Champions y Copa a Liga y Calderón, y lo pagó con una de las peores imágenes ofrecidas por su equipo en mucho tiempo, quizás sólo a la altura del triste clásico contra el Madrid y el estropicio liguero en Getafe. Mal asunto para el Barça tocar fondo ante los tres equipos de la capital.


DRAGONES baloncestísticos como los jugadores de AXA Barça y Los Angeles Lakers le enderezaron a uno en domingo un finde que el cuero del fútbol había torcido en sábado. Lo hizo a partir de la generosa defensa el equipo de Pascual, que sigue supliendo con esfuerzo e inicial mentalización su falta de fluidez en ataque. No obstante, la buena imagen ante Akasvayu -con unos números de Marc muy parecidos a los que acabaría completando su hermano Pau unas horas después- invita al optimismo de un Palau necesitado de alegrías.

Bien distinto fue lo de los Lakers, que jugaron en el ilusionado Staples Center ante los nuevos Mavericks de Jason Kidd (4 victorias y 3 derrotas desde la llegada del jerárquico base) su peor partido colectivo con Gasol en el equipo. Pero claro, es en días como este cuando surge esa maravilla de jugador que es Kobe Bryant, el mejor de la liga y gran aspirante a MVP de la temporada. Superó los 50 puntos, se hizo con 11 rebotes, completó un 65% en tiro y estuvo en todos los balones clave del partido. Tanto para jugárselos -y anotarlos- cuando la posesión era propia como para capturarlos cuando todo (balón, posesión y partido) estaba en el aire.

Victoria frente a Dallas a pesar de la mala defensa, poca aportación de la intendencia, bajísimos porcentajes del perímetro (7 de 29 entre Fisher, Vujacic y Farmar), un Gasol regularcillo y Bynum, Ariza y Mihm todavía en la enfermería. Grandes noticias para Phil Jackson.


MAZMORRAS para el presentador de los deportes en las noticias de Cuatro Manu Carreño, por no mentir este mediodía sobre las nulas opciones que tuvo el Barça de ganar el partido del Calderón como sí hizo tras el 1-1 del Barça ante el Valencia en Copa. Aseguró ese día que por ocasiones había sido un partido de 3-3 o de 4-4.

A no ser que tuviera en su poder unas inéditas imágenes en las que se viese a David Villa más allá de la linea de 6'25 en el momento de impactar a la pelota cuesta entender que advirtiese tres o cuatro posibles goles valencianistas en un partido en el que los de Koeman remataron una sóla vez a la portería de Victor Valdés.