miércoles, mayo 14, 2008

Onerosa intervención

Coincidiendo con el final del liga este domador de Dragones y guardián de Mazmorras permanecerá unos días sin postear, al tener que ingresar esta noche en un hospitalet (al lorito! de mar) para una intervención que, pese a ser de Muface, me va a costar un riñón.

Los comments de este post y los artículos del YOYA harán las veces de señales de humo durante las peyas.

lunes, mayo 12, 2008

Acaba el año de la morsa, pero no el de la marmota


Un dominó con los colegas, un partido de los Lakers y el play-off final del antes golfo y ahora golfista Sergio García en el The Players. Mundanos quehaceres que hace unos meses habrían sido borrados de un plumazo de la futbolera agenda del domingo fueron anoche el mejor de los pretextos que encontró el arriba firmante para obviar partido y reacciones de la última afrenta en el Camp Nou. Ni la despedida de Frank Rijkaard, el más coherente de los incapaces que han dirigido nunca al Barça -porque no nos engañemos, para el barcelonismo cualquier entrenador firma el linchamiento al rubricar el contrato-, me despertó la más mínima curiosidad.

Quedó castigada mi desidia con los resultados del domingo. Aparte de la Copa de Europa número dieciocho (ojito al dato) del hoquei azulgrana la jornada de guardar ha sido también para olvidar. A las seis de la tarde el Manchester, ese equipo de descomunal pegada y bisagra de cristal por el que este cronista no apostaba un gallifante, ya era campeón de la Premier. A las ocho el Ciudad Real conquistaba en Alemania el quinto título de la temporada, demostrando que el hecho de tener a los mejores no implica amaneramiento y escaqueo. El domingo se estaba poniendo de un pesado notable, con lo peor todavía por llegar.

Ovacionaba al cabo de un rato el Camp Nou al segundo mejor entrenador de la historia culé datos en mano. Se cumplía así la máxima del difunto, que empieza a caer bien cuando por razones obvias no puede volver a enredar. En estos días de encontradas opiniones sobre la figura de Frank valoremos por una parte el exiguo bagaje que se ha sacado del enorme potencial futbolístico de la mejor plantilla que uno recuerde, y por la otra el enorme botín de ganar dos ligas y una Champions pese a contar con un grupo de ególatras e inmaduros tipejos que no han tenido el mínimo rubor por dejar tirados a entrenador y compañeros en medio de la batalla.

Tan demérito de Rijkaard ha sido no saber enderezar el rumbo de un equipo en descomposición por falta de ética como mérito del paciente holandés fue temperar a los tiranos de calzón corto y amarrar los títulos más lustrosos antes de que floreciesen definitivamente la versión nocturna de Ronnie, la viajera de Márquez, la macarra de Deco, la autodestructiva de Etoo (les metemos una bomba de relojería en el vestuario, defendía Florentino) o la permisiva de los de arriba. Los que no se mojan ni en el Delta. Los que nunca se equivocan dada la dificultad por errar cuando no se hace nada.

Pero el domingo no acabó en el agradecimiento a Frank, en la remontada mallorquina o en la terminal reivindicación de Güiza ante un club que nunca lo va a fichar por su ancestral e imparable limitación estética (¿es peor fichar a un quillo o a unos glamourosos que se acaben comportando como quillos?). Para el final de la jornada quedaban dos eventos americanos que confirmaban que los Lakers flojean y los Sergio Garcías son jugones sin definición.

Simultaneo a esas horas los problemas de los de Phil Jackson en Salt Lake City con los resúmenes de la Liga y los últimos hoyos del torneo The Players de golf, el mejor dotado económicamente del circuito. Únicamente el baloncesto no me ofrece un Sergio García que la toca como los ángeles pero falla en los momentos claves. Con más acierto en el putt la versión golfística no habría necesitado que su rival mandase la bola al agua para acabar con tres años de sequía, y con más gol de la versión futbolera el Madrid no habría sacado de la Romareda idéntico resultado que el cosechado hace un año en la penúltima jornada de liga .

Se acaba el año de la morsa, pero no el de la marmota.


DRAGONES como el fino estilista Ramón Besa nos reconcilian continuamente con una profesión a menudo boicoteada por zafios y mercantilistas intereses que diariamente completan editoriales de este Mundo Sportivo que nos azota. Tras glosar maravillosamente dos décadas de cruyffismo en el aniversario de la llegada al club del entrenador que cambió la historia -y acabó con la histeria- del mismo, se arrancó el pasado sábado con una brillante disección de la liga que agoniza.

Dió cera ("La afición azulgrana no sólo ha aborrecido a sus futbolistas, sino que tiene la sensación de que el club se está pudriendo por una mala gestión que no sólo afecta al equipo de fútbol sino a la mayoría de las secciones. La corriente ya se ha llevado a Rijkaard, de Ronaldinho solo se sabe que va de fiesta en fiesta, Laporta ha perdido el ordenador y a Txiki se le supone mirando el teletexto") y pulió cera ("Rijkaard no se irá cuando quiera, como le prometió Laporta, sinó que le queda por cumplimentar un último acto de servició (...) Un largo adiós que para nada se corresponde con el currículo del técnico, exquisito en las formas, elegante en el porte, un caballero al que una vez despedido se le volvería a fichar"), pero por encima de todo dió toda la impresión de que quizás hay quien besa como escribe, pero seguro que nadie escribe como Besa.


MAZMORRAS para el piloto brasileño Nelsinho Piquet, quien no sólo va a tener problemas para quitarse de encima la losa de su apellido sino que va a pasar las de caín para evitar que la comparación con su compañero de equipo, Fernando Alonso, no acabe con su futuro en la F1. Un segundo por vuelta y unas diez posiciones en parrilla; esto es lo que viene perdiendo con su jefe de filas en cada Gran Premio.


Haber quedado campeón de la Fórmula 3 sudamericana, de la Fórmula 3 británica, y segundo tras Hamilton en la GP2 Series, no le va a librar del agravio comparativo con su compañero de equipo si no acelera su aclimatación a la Fórmula 1, donde ha tenido al mala suerte de compartir equipo con un piloto asturiano que cuando no gana, avasalla.

jueves, mayo 08, 2008

Merienda de vagos


Interpretábamos todos a última hora del nada plácido domingo, y a primera del jodido lunes, que Etoo y Deco se borraban del pasillo, pero tenemos ahora la certeza de que de lo único que huían era de disputarle (es un decir) al equipo blanco un hipotético alirón en casa. Hasta el punto de ser incapaces de luchar de igual a igual contra un equipo hipotéticamente inferior ha llegado la dejadez de funciones del Barça de las estrellitas.

Dejadez principal de los acaudalados jugadores, asistida por la incompetencia (propia del que no tiene las competencias para tomar cartas en el asunto) de un cuerpo técnico al que la inhibición de director deportivo y junta directiva dejó al pie de los caballos a poco de iniciarse una temporada de la marmota que acabó en entierro de la morsa. Los culpables visten de corto. Los responsables, traje y corbata. Si no pagan unos lo deberán hacer otros, pero los cobradores se van amontonando.

La humillante merienda de vagos de anoche no es más que el enésimo dejá vú del quiero y no puedo en domingo porque entre semana es que ni quiero que se ha instalado en un vestuario que ha visto como el Camp Nou seguía coreando el nombre de los que dormían la resaca a diario en el gimnasio, y como aún esta mañana el director de un periódico exculpaba a Ronaldinho. En todo esto cada uno ha puesto lo suyo.

Se añade el diario lavado de imagen de Ronnie por parte de su gabinete de prensa a las constantes mofas de Andrés Astruells a propósito de Higuaín ("No jugaría ni en el Valladolid", reiteraba socarronamente en El Larguero) y a la defensa que esta mañana hacía Xavier Bosch de jugadores indudablemente implicados ("jugadores como Márquez, Deco, Henry o Guddy, bien guiados, aún le pueden ser muy útiles al Barça"; así, tal cual). Claro que sí. Quedémonos a los que caminan, que correr es de cobardes. Ya lo dice el gurú del grupo.

Tanto da si anoche fue un 4-1 con gol de Henry o una manita con hat-trik de Macanás. Lo peor es que esta vez la impotencia se dirigió al astra y descendió hacia esa Inglaterra que se pregunta como carajo se ha jugado las semis con esta banda, esa Francia que nos va envolviendo ya a Benzema, esa Italia que tacha ceros por Ronnie y Zambrota o esa Holanda que ha vuelto a colocar a sus compatriotas (Robben, Sneijder, Van Nistelrooy, Drenthe) en el lado bueno del partido.

Ya es mala leche que el primer año sin jugadores holandeses en el Barça tras 19 temporadas con tulipanes -de Koeman a Van Bronckhorst- el Madrid haya ganado los dos clásicos del año por primera vez desde la temporada 1983-84. Precisamente en ese ejercicio contaba el Barça con los dos mejores jugadores del mundo (Schuster y Maradona, y no precisamente por ese orden), y las máximas figuras blancas eran los glamourosos Stielike, Juanito y Santillana. Pero claro, a Maradona no le gustaba madrugar y Menotti dispuso los entrenos por la tarde. ¿Os suena?

A mi sí. Y también recuerdo que Núñez echó al clan argentino y abrazó el inglés derroche de Venables, quien con un patrón para nada alejado de la propuesta blanca del Schuster entrenador limpió el vestuario de vedettismo, le imprimió carácter y dinamismo y limitó al la versión jugada del teutón cualquier atisbo de calidad.

A la primera jornada de liga, 0-3 en el Bernabeu y líderes hasta el final. Y con los finos estilistas Migueli, Calderé, Archibald, Gerardo y Esteban goleando en Liga al Real Madrid. Ah, cuanto hemos cambiado.



DRAGONES veteranos y noveles, titulares y suplentes, nacionales y de importación, blancos todos ellos, han ofrecido esta noche una inolvidable demostración de implicación máxima en un colectivo, de aplicación en campo de la ilusión por la victoria como causa primera. Lo han hecho contra un equipo entregado, sumiso, abandonado a su suerte, sin más orgullo que el de su capitán, sin más sacrificio que el de Touré, sin más ideas que las de Messi.

La inferioridad numérica en el ataque propio y en las contras ajenas no sólo dejan al descubierto las miserias físicas y de implicación de los derrotados, sinó que dignfican el generoso esfuerzo de los que han apostado por mostrar en el campo su innegable superioridad.


MAZMORRAS sin focos, micros o cámaras para los nuevos mediáticos presidentes de las federaciones españolas de tenis y baloncesto, recientemente repatriadas tras numerosas y fructíferas décadas de catalanes inquilinos.

En los sonrojantes casos de Pedro Muñoz contra Emilio Sánchez-Vicario y los jugadores españoles de la Davis, y de Pepe Sáez contra Pepu Hernández podemos buscar razones deportivas -y alguna encontraremos- pero también hallaremos temas político-económicos y de protagonismo personal que las expliquen.

Sáez se quiere cargar a Pepu antes de los Juegos con la excusa del compromiso verbal de este con Unicaja, pero en la trastienda está el enfrentamiento personal que data del último Eurobasket, cuando al presidente no le gustaron nada las quejas del seleccionador por el alto número de compromisos publicitarios y comerciales con que tuvo que lidiar en plena competición.

Muñoz, el primer presidente tenístico no catalán desde 1923, pretende imponer la sede en altura de Madrid, a pesar de las reiteradas peticiones de los jugadores y capitán del equipo de jugar al nivel del mar para no dar facilidades al combinado estadounidense. No se veía tanta deferencia para con los yankees desde Bienvenido Mr. Marshall y el voy p'allá Mr.Bush de Aznar.

lunes, mayo 05, 2008

El club de los horrores


Los máximos e inhibidos responsables del horror que se ha instalado en el Barça en los últimos meses aparecen en esta foto (mezclados con algunos atónitos dirigentes del Valencia; otros que tal bailan, pero con un título en el zurrón), y por su semblante nadie diría que están asistiendo a una goleada de su equipo. Mala conciencia, quizás. O infinita preocupación, quien sabe. Cierto es que no les dio este fin de semana demasiados motivos para el aliento o la sonrisa.

Coincidiendo con el alirón blanco llegó la confirmación de que el Milan no quiere a Ronnie, que Messina y Mourinho no quieren al Barça y que el Barça, por no querer, no quiere ni despedir a Rijkaard. ¡¡Si es que eso implicaría tomar una decisión, y así no se puede trabajar, hombre!!! Pues nada, mejor vamos esperando y con un poco de suerte al bonachón del holandés le da por anunciar su marcha. Y todo eso que ganamos.

Pues no, Frank. Tú quieto ahí, y que sean los que ¿mandan? quienes muevan ficha. Aunque si nos atenemos a los precedentes puede que esperemos sentados a que se inicie la próxima temporada, con Mourinho en Italia, Messina en Rúsia, y Rijkaard y Pascual en Can Barça esperando a que alguien les eche. Tan hilarante es el miedo a la equivocación de la actual junta que los dos objetos de deseo de afición y -se supone- directiva han desestimado la apetecible opción azulgrana (enorme potencial y funestos precedentes; lo ideal para incrementar egos y bolsillos de afamados entrenadores) por falta de proyecto, exceso de filtraciones… y ausencia de interlocutores.

Viene a confirmar el día a día del club de los horrores los malos presagios de los agoreros que hace días advertimos que no es ni el reciente pasado ni el inquietante presente la peor de las noticias para el culé, sinó ese futuro sin estructura, sin plan A, B ¿o G?, sin el más mínimo indicio de que hay alguien dispuesto a jugarse su bien ganado prestigio en pos de una idea, de un concepto, de una ilusión. Los responsables de la infamia, esos que se fotografiaban con los héroes en los días de vino y copas, no quieren ahora dar la cara. Y mucho menos poner la otra mejilla.

Cierto que no son Laporta y sus escapistas acólitos los que se enganchan a la noche, los que duermen en el gimnasio, los que alborotan en Vilafranca, los que se borran del Bernabeu o los que no le marcan un gol al Súria sin portero, pero sí son culpables de permitirlo. Son Jan i els pixapins los únicos responsables por omisión de no entrar con el bisturí al primer indicio de infección, de no salvar la cara del míster y de no ejecutar ese prometido código interno que tiene absolutamente atemorizados a los cracks del equipo desde que su presidente saliera con serio semblante y firme voz a anunciar su aplicación.

Con un equipo de fútbol haciendo el pasillo al bicampeón de Liga pese a contar en sus filas con siete de los diez mejores jugadores de la liga (según palabras Alfredo Relano, director de As y a día de hoy poco sospechoso de ser culé), con una sección de baloncesto descompuesta y sin Messina, Smodis o cualquier atisbo de ilusión que pueda borrar a corto plazo el recuerdo de demasiados años para el olvido, y con una de balonmano que no alza trofeo alguno tras 27 ininterrumpidos años de títulos, sólo los sticks del Palau y los imberbes del Mini pueden aliviar el inmenso dolor de una afición hastiada, astada y apaleada.

Apenas Bojan aparece en el horizonte de la esperanza, junto con las fintas de Messi o el compromiso de Touré. Y es que dos días después de que el solvente Iniesta pusiese un borrón en su inmaculado historial borrándose del Bernabeu en aras de la Eurocopa, Etoo y Deco se sacan una amarilla para que los blancos no les saquen los colores.

Cuando el club de los horrores monta un circo se le lesiona hasta Milito. ¿Cómo están ustedes? Yo jodido, la verdad.


DRAGONES mormones y testarudos, como los jugadores y cuerpo técnico de los Jazz de Utah, se sobrepusieron al cansancio que les produjo decidir su eliminatoria frente a los Rockets dos días antes y mostraron anoche ante los Lakers de Kobe&Phil las credenciales que les convierte un año más en ese hueso tan difícil de roer en semifinales de Conferencia. Pocos equipos representan como los Jazz la cultura del esfuerzo y la autosuperación, del compromiso y de la determinación, en el deporte de élite americano, y en el Staples dieron otra muestra ante un conjunto con tres veces más talento que el que atesora el de Salt Lake City.

Aprovecharon el calamitoso partido de Pau en la defensa y los intangibles (los tangibles los volvió a salvar con 18 engañosos puntos y 10 aislados rebotes) y el normalísimo de Kobe (gran acierto en el primer tiempo y únicamente tiros libres en el segundo) para meter presión de la buena en campo contrario, su verdadera asignatura pendiente. Con algo más del maravilloso Deron Williams y con menos pérdidas y más gananciales del enchufado Carlos Boozer los Jazz pueden dar un susto de muerte en el segundo partido si los Lakers vuelven a permitir ¡25! rebotes ofensivos del rival. Avisados están.


MAZMORRAS para todos los que aventuramos hace un año y medio el apocalipsis blanco tras la autoproclamación de Ramón Calderón (Ramón Calentón, en los primeros meses de mandato) como nuevo presidnete del Real Madrid tras unas peculiares elecciones.

Ha sabido Calderón contagiar su proverbial optimismo a todos los estamentos del club, y acumula en apenas año y medio dos ligas de fútbol y, hasta el momento, una de baloncesto. Tres títulos (o cuatro) más que un Barça que le miraba por encima del hombro cada vez que hacía subir el pan con sus declaraciones.

Desde kantinuSports no nos queda otra que felicitar a los responsables de las dos últimas ligas del Real Madrid, con especial mención a Laporta, Txiki, Rijkaard, Ronaldinho, Etoo, Deco, Henry, Messi, Márquez, Puyol, Xavi

miércoles, abril 30, 2008

Cuestión de pólvora


Se equivocaron los que presagiaban humillantes goleadas red devils en los dos partidos de semifinales, y también los que creímos que Rijkaard cambiaría la historia culé y acabaría campeonando sin merecerlo. Se quedó el Barça a un palmo de Moscú y a pocas horas del despiece. La pólvora que faltó esta noche explotará en pocas horas.

La cosa estuvo en que en el momento clave de la temporada se vio la mejor versión de los terrestres y la peor de los fantásticos. Batallaron como jabatos Milito, Abidal, Puyol y Zambrota ante el temible ataque inglés y desmontaron Deco, Xavi y Touré las tímidas intenciones de Ferguson de controlar el partido. Lástima que, como en el Camp Nou, fallaran los tres de delante.

En poco o nada se parece el Etoo de estas semis al que traía locos a los defensas con su velocidad y presión, que abría espacios a la segunda linea y llegaba el primero al remate. Las dos graves lesiones le demasiada factura para esperar que sus ganas resuelvan la papeleta de una delantera donde también Messi anda renqueante. Lo intentó todo el argentino en Old Trafford, pero pocas veces atemorizó realmente a los mismos defensas a los que habría aterrado un Lionel en forma.

Y luego está Iniesta, sobre quien no podemos cargar toda la culpa de su fracaso en estas semis. Se adaptó todo lo que pudo a su nueva y forzada posición, pero su falta de remate y tímido desborde en banda le condenaron a un papel secundario. Llegó rápido su sustitución por Henry, pero no mejoró el francés la aportación del albaceteño. Volvió a desaprovechar Tití sus treinta minutos por lo que a la efectividad se refiere, pero no en actitud. Faltaría más, pensaréis, pero es que viniendo de donde venimos…

No fue el único cambio baldío el del francés. Los veinte minutos de Bojan, y los cuatro de Guddy, dieron para lo mismo que la media hora de Henry. Para más bien poco. El mismo Barça que ha racaneado esfuerzo, profesionalidad, compañerismo y compromiso nos ofreció anoche en Old Traford su cara más solidaria, aguerrida y valiente. No fue suficiente para cumplir su sueño, para salvar la desastrosa temporada. Cuestión de pólvora.


DRAGONES de la entrega y el sacrificio acostumbran a complementar la exquisitez de los más dotados técnicamente en casi todos equipos. Su abnegado trabajo no suscita, pues, demasiado entusiasmo ni generoso reconocimiento.

Antagónico es el caso del marfileño Touré Yayá en el Barça. Enmedio de tanto abandono, negligencia y falta de profesionalidad, que todavía haya alguien que no se apunta al cachondeo (en el que sí han caído algunos profesionales tan europeos como presuntamente intachables), pospone operaciones y solicita infiltraciones reconforta ciertamente.

Si encima es el mejor del equipo en los dos partidos clave de la temporada da para pensar que 1. estamos ante un fenómeno sin parangón desde el nacimiento de Superman, o 2. la mayoría de sus compañeros le han estado tomando el pelo a la afición. Cuanto menos.


MAZMORRAS para los publicitados fantásticos que abarrotaban de lustre, talento y millones la delantera de un equipo que no ha conseguido marcar un puñetero gol en toda la eliminatoria. La mala vida de Ronnie (y Messi), las lesiones de Messi (y Etoo ¿y Ronnie?), el desapego de Henry (y Ronnie) y la mala recuperación de Etoo (y Messi) son demasiadas combinatorias como para no afectar al rendimiento del equipo... y al futuro de Bojan, que es el del Barça.

lunes, abril 28, 2008

Venga Rafa, no me jodas!


No me digas que lo que perpetraste en Riazor es digno de un profesional como tú, del que en su día fue el mejor central del mundo. No me jodas, Rafa! Si te quedara un mínimo de dignidad tras dos años de atropellos al club que te paga habrías aprovechado el partido del sábado para reivindicar tu titularidad en la final de Moscú, en vez de vagar una hora y media como si no hubieras cobrado desde noviembre.

Dime que no se te cae la cara de vergüenza viendo el extenuante esfuerzo sábado sí y domingo también de los jugadores del Levante, comprobando como currando por amor al arte los granotas han sumado únicamente cuatro puntos menos que tu Barça en toda la segunda vuelta (uno, contando que tres los perdieron con el 5-1 del Camp Nou).

Asegúrame también que áun le puedes mirar a los ojos a tu compañeros Touré, que sigue luchando contra el umbral del dolor mientras tú retardas reapariciones, escamoteas entrenos y simulas colocación. ¿Cómo le podemos contar entre todos al marfileño que tú debes seguir cobrando el doble que él aun trabajando la mitad?

Ya sé que habrá quien te defienda argumentando que no eres tú el culpable, sinó quien te pone y no te sanciona. Pero sabes bien que eso es pernicioso, pues vuestros fueron los éxitos y a vosotros hay que achacaros los fracasos. ¿Quienes, sinó, acapararon focos -y vieron hinchados todo tipo de contratos- cuando el esfuerzo era colectivo y los triunfos frecuentes?

No creas que señalándote a ti estoy liberando a Ronaldinho, Deco, Zambrota, Messi, Gudjohnsen, Henry y todos los que antepusieron hace tiempo el yo al nosotros, y han venido sonrojando a la menguante parroquia culé hasta la ignominia de Riazor. Lo que pasa, Rafa, es que tu inexplicable desidia del sábado se ha sumado al europeo oportunismo de tu reaparición, a los diarios y bochornosos viajes a Madrid y, sobretodo, a tu alarmante bajón físico y de rendimiento.

Porque no nos engañemos, Rafa. Nadie te podría echar nada en cara si tu rendimiento fuese satisfactorio. Entonces podrías dormir en los bancos del puente aéreo, colarte entre Alejandro Sanz y Antonio Resines y dilatar recuperaciones, y no pasaría nada. Pero en el deporte de élite el causa-efecto no engaña: quien no se cuida no se aguanta. Y tú hace tiempo que no le aguantas una carrera a Don Pimpón.

Aunque lo peor de todo es que quienes ya no te aguantamos, Rafa, somos nosotros, los que te pagamos. Los que preferimos quedarnos sin central con tal que dejes de jodernos.


DRAGONES como Rafa Nadal nos siguen asombrando cada día que pasa. Ayer domingo, aparte de derrotar -exhibición mediante- a Federer en la final de Montecarlo, se proclamó campeón de dobles del torneo monegasco formando pareja con Tommy Robredo. Confirma esta nueva demostración de implicación, orgullo, garra y talento que también en el más alto nivel se pueden compaginar con éxitos dos competiciones. ¿Lo pillas, Rafa? *


MAZMORRAS para Riera, Tamudo y Luis García, que tras maravillar al mundo del fútbol con una primera vuelta de ensueño han encabezado en la segunda la debacle de su equipo. Fueron capitales en los maravillosos números de un equipo que durante unos meses se movió por la zona Champions con más soltura que Manu Sánchez, y desde que andan más pendientes de las listas de Aragonés y de las vacunas anti-garrapatas su equipo no da una a derechas.

Una linea separa los delirios de grandeza de quienes sólo piensan en la Champions y de los que únicamente sueñan con la Eurocopa: la Diagonal.


* Retórica pregunta dirigida al hijo de la gran chingada, no al manacorí, por supuestísimo.

jueves, abril 24, 2008

Una buena Deco ración


Cambió la Decoración del Barça con la inclusión del medio portugués, la aplicación de Touré, la colocación (y poco más) de Márquez, la prestancia de Zambrota y la concentración de un grupo que restaba agazapado desde GelsenKrkic. La mala versión de los amigos de Joserra (Iniesta y Etoo) y Ronaldinho (Messi) retrasó una semana la europea victoria del equipo. Fallaron los delanteros el día que Xavi volvió a mandar y que el equipo que nos tenía que golear no pudo marcar ni de penalti. Ayer oxigenó lo suyo la Deco ración del primer tiempo, pero más importante fue que también el equipo certificara que, efectivamente, Tots units fem força.

Debía ser el partido de Cristiano, pero fue el ateo Deco (tan certero en lo de ‘que no nos quiten la pelota’ como dubitativo en el ‘hasta que la muerte nos separe’) quien manejó el primer tiempo a su antojo. Juntó al equipo, comandó la adelantada presión, se ofreció para el toque y desmarque, creó superioridad en banda y obligó al constante repliegue de Evra, Rooney y el coreano. La banda izquierda inglesa estaba ya desactivada.

El marrón de la derecha se lo debía comer Zambrota, pues la arrancada de Ronaldo dejaba cada vez en nada la resistencia de la media culé. Por suerte apareció anoche la mejor versión azulgrana del italiano, quien a pesar de no ser el de la Juventus sí se empezó a parecer al desfondado jugador que va a hacer de la colocación su mejor virtud en el Milan de la próxima temporada. Estuvo en un tris de irse un par de veces el brioso portugués, pero la concentración que por defecto lanzó la liga anoche acercó la Champions por exceso. Son las cosas de este equipo.

Mención aparte merece el partido de los de delante. A Iniesta le quedan unos cuantos partidos de crédito, por lo extraño de su ubicación y por lo inmaculado de su hoja de servicios. A Messi lo justifica su reciente rehabilitación, que no debía haberle permitido jugar las semis y ahí está. Más difícil es la excusa para la pantera camerunesa, más mansa que un gatito últimamente. Decrece su velocidad al mismo ritmo que aumentan sus problemas en la definición. El caso Etoo invita a la reflexión. Tiempo (y pluralidad de prismas, viven Rai y Confi) tendremos para analizarlo aquí.

Rendirá pues visita a Old Trafford el equipo de Rijkaard con mucha más moral que hace un par de días, y con la obligación de atacar un resultado en vez de defenderlo. Y esto, una vez conocida -y padecida- la información genética de este equipo, supone un gran alivio.


DRAGONES de rápidas manos y frondoso palmarés, como el francés Stephane Peterhansel y su copiloto Jean-Paul Cottret, siguen liderando el Rally Centroeuropeo a pesar de la victoria de Carlos Sainz en la quinta etapa, disputada en la húngara -y balonmanística- Veszprem. Sabiendo cómo las gasta el madrileño con los copilotos de sus rivales no deben ser los 22 segundos que separan al Mitsubishi del Volkswagen lo que más preocupa ahora al bueno de Cottret.

MAZMORRAS para todos los clubes de fútbol que no han sabido negociar con sus cracks unos contratos como los que, según Thiago Motta, unen al italobrasileño con el Atlético de Madrid. "La renovación está pendiente sólo de un pequeño tema con el Barça. Lo que hemos hecho esta temporada es que he cobrado la mitad y la campaña que viene yo cobro si juego. Si no juego no cobro", ha asegurado Thiago.

Aparte de imaginar lo que se hubiera ahorrado el Barça en las dos últimas temporadas de usar la patraña de contrato que intenta colarnos Motta, me quedo con la similitud entre su última sentencia y la enojada excusa que puso anoche Henry para justificar ante los medios su negativa a hacer declaraciones. "Si no juego no hablo".

¿Qué quieren que les diga? Me convence más el final de frase de Thiago Motta. Por falso que sea.